Comentarios acerca de las emociones...

“(…)Una noche, al regresar a casa, muy embriagado, de uno de mis lugares predilectos del centro de la ciudad, me imaginé que el gato evitaba mi presencia. Lo agarré y, asustado por mi violencia, me mordió levemente en la mano. Al instante se apoderó de mí la furia de un demonio. Ya no me reconocía a mí mismo. Mi alma original pareció volar de pronto de mi cuerpo; y una malevolencia, más que diabólica, alimentada por la ginebra, estremeció cada fibra de mi ser. Saqué del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí, sujeté a la pobre bestia por la garganta y ¡deliberadamente le saqué un ojo! Siento vergüenza, me abrazo, tiemblo mientras escribo de aquella condenable atrocidad.(…)”
“El gato negro” (fragmento Edgar Allan Poe)
Como investigadores e historiadores tenemos en nuestras propias manos todas las herramientas para “traer a la vida” aquellos que trascendieron la historia de la humanidad por innovar el campo de las ciencias de la naturaleza  y ciencias de la vida.  Tal es así, que cuando nos topamos con un Charles Darwin de 1872 nos sorprendemos y nos embebemos en su estudio acerca de cambios físicos en los animales  basado en la observación. Darwin pone en acto el empirismo de Hume y observa por ejemplo la manera de expresar emociones como la cólera, el terror, los celos, el disfrute, el sufrimiento. Tal es su investigación, que Darwin dirá que “Los principales actos de la expresión en el hombre y los animales, son innatos o hereditarios: es decir, que no son producto de la educación del individuo; es una verdad universalmente reconocida.” Cerca de 100 años antes que Lacan escriba en uno de sus grandes seminarios que la palabra es mediadora y pacificadora, Darwin ya estaba pensando implícitamente en la función de la palabra y de manera conjunta, la educación y como ésta moldea y media entre los hombres.  Tiene en cuenta el papel importantísimo que juegan la expresión de las emociones, como aquellas que escapan a la palabra, emociones que son hereditarias y clara muestra de la primigenia del hombre como ser.
Esto mismo ha sido tomado por muchos grandes escritores que se valen de las emociones y sus expresiones para transmitir terror en sus líneas,  terror que sentimos en el cuerpo. Ya que ¿cuánto más podemos discutir acerca de la importancia que tiene o no el cuerpo en todo cuanto hacemos, vivimos cotidianamente? ¿Nosotros habitamos un cuerpo o el cuerpo nos habita?
En un fragmento de “El gato negro”  podemos encontrarnos con todos estos pensadores traídos a la vida sincrónicamente en una maniobra inteligente de Poe.  El personaje en el citado fragmento  sujeta violentamente al gato negro y en un arrebatamiento,  “Mi alma original pareció volar de pronto de mi cuerpo ; y una malevolencia, más que diabólica, estremeció cada fibra de mi ser.” , le saca un ojo al gato. Es decir, que en este “vuelo” metafórico del alma, el cuerpo queda solo, sin alma, sin conciencia, sin palabra. El cuerpo entonces actúa, acciona directamente, y se estremece.  Como elucida Darwin en “La expresión de las emociones”:   “ La inmensa mayoría de los movimientos expresivos (…) son innatos o hereditarios; no puede pues decirse que se encuentren bajo la dependencia de la voluntad de cada individuo.” La voluntad nos habla acerca de la intención; y la intención es hablada, está mediada por la palabra, por la educación. Por lo tanto las emociones no forman parte para Darwin de intenciones ni voluntades. Se trata más bien del cuerpo hablando y ese acto de habla es una acción directa e innata.  En la última línea leemos “tiemblo mientras escribo de aquella condenable atrocidad”.  Darwin observa que “  (…)en los tiempos más remotos, el espanto fue expresado de una manera casi idéntica a la que todavía conocemos hoy en el hombre; quiero decir por el temblor, los cabellos erizados, el sudor frío (…)”
Bastaron dos años para que en 1874 se publique un escrito de un fisiólogo, psicólogo y filósofo llamado Wilhelm Maximilian Wundt  que nos ayuda a comprender y leer este fragmento ubicándonos desde un romanticismo alemán y desde una Psicología científica. Utilizando la herramienta de la auto observación experimental o introspección,  Wundt se propone investigar los cambiantes procesos mentales y es así como comienza en el “ Compendio de Psicología”  con el estudio de los sentimientos simples y las sensaciones para continuar la investigación acerca de las representaciones intensivas, los sentimientos compuestos, las emociones y por último los procesos volitivos. Entonces ¿dónde leemos a Wundt en “El gato negro”? Cuando Edgar Allan Poe describe que “una malevolencia, más que diabólica, alimentada por la ginebra , estremeció cada fibra de mi ser.”, podemos leer la sensación que repercute en el sentimiento y tal como considera Wundt:” Si varía la sensación, varía también la intensidad del sentimiento”. La embriaguez repercute en la malevolencia del personaje. El sentimiento diabólico de malevolencia es alimentado por  la sensación de borrachera, causando un enajenamiento repercutiendo por tanto en el  sentimiento de malevolencia del personaje y consecuentemente en su acto atroz. Wundt elucida que  “Toda variación en la sensación se halla, por lo tanto, generalmente acompañada por una doble variación en el sentimiento”. Y según Wundt hay tres direcciones del sentimiento: placer- displacer (“(…)me mordió levemente la mano”); excitación- depresión ; tensión (“(…) me imaginé que el gato evitaba mi presencia (…)” )-alivio. Wundt nos habla también de Formaciones Psíquicas : “… Entendemos por formación psíquica toda parte compuesta de nuestra experiencia inmediata que se distingue por ciertos caracteres de cualquier otro contenido de la experiencia misma, de modo que se la ha considerado como una unidad relativamente independiente…” (W. Wundt, “Compendio de psicología”, Cap. 8 Pág. 123). Dentro de estas formaciones encontramos dos tipos: Las representaciones y los movimientos del alma. “ Llamamos Representaciones a las formaciones que se hallan, total o preponderantemente, constituidas por sensaciones; llamamos movimientos del alma a aquellas que, en su mayor parte, constan de elementos sentimentales…” (W. Wundt, “Compendio de psicología”, Cap. 8 Pág. 126). Dentro de los movimientos del alma encontramos tres formaciones: Las composiciones intensivas sentimentales; las emociones y los procesos volitivos, que son las emociones volcadas a la acción, a un hacer concreto : “(… )sujeté a la pobre bestia por la garganta y ¡deliberadamente le saqué un ojo!”, por oposición a los movimientos automáticos de las emociones.  El “Compendio de Psicología” de Wundt intenta esclarecer que las emociones  trascienden la mera unión de los sentimientos. Las emociones son cualitativas y no cuantitativas como las sensaciones,  de esta manera  la formación de las emociones es una puesta en escena de una subjetividad naciente, enajenada del personaje de este relato como tentativa en esta acometida de las emociones wundteanas: “Al instante se apoderó de mí la furia de un demonio. Ya no me reconocía a mí mismo.”
Adoptando el bagaje instrumental de Wundt y lo trabajado también por Darwin en cuanto a la línea de evolución del individuo, la clínica francesa patológica de Ribot se pone en juego en su “Ensayo sobre las pasiones” : “… Desde fines del siglo XVII Kant en un pasaje frecuentemente citado, marcaba entre la pasión y la emoción una distinción clara, precisa y positiva. La emoción dice, obra como el agua que rompe el dique, la pasión como un torrente que ahonda cada vez más su lecho. La emoción es como un arrebato que se prepara, la pasión como una enfermedad que resulta de una constitución viciosa o de un veneno absorbido, etc.”. Ribot considera que la posición abandonada de Kant debe ser tomada de nuevo, pero con los métodos y los recursos de la psicología contemporánea y rechazando esa tesis exagerada que considera todas las pasiones como enfermedades. Ribot divide entonces las manifestaciones de la vida del sentimiento en tres grupos: Los estados afectivos propiamente dichos, las emociones y las pasiones. Las emociones son consideradas por él primarias y en estado bruto, reacción repentina de nuestros instintos egoístas o altruistas, que rompen el equilibrio. Va escoltada de un escaso grado de inteligencia, y sus caracteres principales son la intensidad y la brevedad. En cambio, considera que la pasión, se opone a la emoción por su tiranía y el predominio de un estado intelectual (idea o imagen). Tiene una estabilidad y duración relativa. Es secundaria, más compleja que la emoción, y surge a partir de causas internas o externas. Entre las causas externas se encuentran las condiciones del medio exterior, la imitación y la sugestión (“me imaginé que el gato evitaba mi presencia”). Y entre las internas, la constitución fisiológica del individuo, su temperamento y su carácter (“Al instante se apoderó de mí la furia de un demonio.”). Las características más importantes de la pasión son: la existencia de una idea fija activa, su duración que supone un estado permanente, y su intensidad.: Saqué del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí, sujeté a la pobre bestia por la garganta y ¡deliberadamente le saqué un ojo!”. Deliberadamente, voluntariamente, intencionadamente, pasionalmente.
Para Ribot, lo fundamental en la pasión es la tendencia, la constitución fisiológica del individuo, la predisposición que va dirigida a un objeto, y que arrastra tras de sí percepciones, imágenes, ideas, obrando con la imaginación y la lógica de los sentimientos para sostenerla, rescatando de esta manera un sujeto psicofísico, un sujeto imbricado en un manejo compartido de las emociones, como puñado de deseos, afectos y necesidades asociadas a su vida orgánica. Es por eso que de algún modo Poe retoma en estas líneas a Ribot : Siento vergüenza, me abrazo, tiemblo mientras escribo de aquella condenable atrocidad.(…)” Basta sólo esta oración para descifrar entre líneas el pensamiento de Ribot y la importancia que le vuelve a otorgar a la pasión, reivindicándola como obra del pensamiento y de la reflexión aplicada a nuestros instintos y tendencias,  sin dejar afuera a las emociones como primarias y como disposiciones orgánicas, así como tampoco Poe las deja de lado en esta breve línea. Sentimiento de vergüenza y temblor van de la mano pero ambas son distinguibles entre sí y una es más compleja que la otra. Una, pasión; la otra, emoción.
Como discípulo de Ribot nos encontramos a George Dumas, psiquiatra francés que en 1934 escribe “Nuevo Tratado de Psicología”. Para Dumas las emociones a las que se refiere en el cap. IV “Las Emociones” de “ Nuevo Tratado de Psicología”, son estados compuestos que se componen por tendencias, excitadas, disminuidas, etc., a veces impulsivas como en la cólera, el miedo y siempre acompañadas por modificaciones orgánicas y de un correspondiente estado de conciencia que puede ser, agradable, penoso, o mixto.  Y disiente con Ribot, ya que expone que este complejo sensitivo-afectivo no es una reacción organizada de la vida afectiva. La excitación emocional se reporta primero y en pos de esta excitación emocional hay una respuesta corporal a aquella excitación emocional, entendiendo la Emoción como empalme de lo fisiológico y lo psicológico.  Como correlato de esto, el personaje del cuento siente vergüenza y como respuesta a esto, se abraza y tiembla, es decir que hay una repercusión en el cuerpo por esa excitación emocional.
Para ir finalizando con este informe , traemos a la vida a uno de los más importantes actores de la escena psicológica del siglo XX, fundador del Conductismo:  John Broadus Watson escribe en 1925 un capítulo sobre las Emociones en el texto “El conductismo”.  La idea de Watson es que las emociones son reacciones en las que predominan factores viscerales y glandulares. Watson trabaja con la emoción del miedo oponiéndose a lo que Darwin sostenía como reacción instintiva del ser humano frente a los animales que llevarían según Darwin al individuo a defenderse y retroceder. Respecto al miedo nos dice que el estímulo que lo provoca es la pérdida de la base de sustentación, especialmente cuando el cuerpo no está preparado para compensarla. Como bien leemos a Watson en Poe: “ (…)me mordió levemente en la mano. Al instante se apoderó de mí la furia de un demonio.” Frente a un estímulo, como en este caso lo es el mordiscón del gato, nos encontramos con la respuesta, aquí  la furia como respuesta emocional.
A modo de conclusión creemos que es nuestra función como historiadores, pero también como  seres humanos que somos, rescatar el alcance que tienen las emociones como movimientos que ocurren en el cuerpo, pero que lo trascienden. Las emociones son causa y efecto,  origen y fin,  primeras y últimas. Las emociones nos acompañan en cada momento de nuestras vidas y no podemos dejar de estudiarlas e interesarnos por ellas. Gracias a las emociones queda explicitado un Cuerpo, no sólo como Cuerpo fisiológico, sino como Cuerpo psicológico, como un todo estimulado y que responde, un todo expresivo y sensacional,  sitio habitable para el pathos y la afectividad, determinando de algún modo la propia vida, las relaciones interpersonales y como enclave de la ley moral.



Comentarios

  1. Casino - Casinos & Gaming | Mapyro
    Hotel & Casino at Wynn Las Vegas An 충주 출장샵 indoor-outdoor pool with 시흥 출장안마 a sauna, a pool, a 포천 출장샵 sauna and 춘천 출장샵 a casino, restaurants, and an outdoor pool. 당진 출장마사지

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares